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Cómo comunicamos

Un informe trimestral sobre cómo comunica este sitio y cómo le fue. Un sitio que pide transparencia sobre las técnicas de persuasión debería ser transparente sobre las suyas.

Esta página también aplica el enfoque que describe. Toca cualquier palabra subrayada para ver su definición precisa, y abre el recuadro “Más a fondo” para ver las citas completas de ciencia cognitiva. El texto principal se entiende por sí solo.

Los informes

El primer informe (en inglés) abarca del 30 de mayo al 30 de septiembre de 2026: cada corrección que hicimos, los ganchos que no usamos y el dinero. Todavía no se ha recaudado nada, y los gastos de funcionamiento se pagan de forma personal. No incluye cifras de alcance. Nuestra analítica solo empezó a contar bien a partir del 22 de septiembre, y nueve días no dicen nada sobre el alcance. El próximo informe, en enero de 2027, abarca de octubre a diciembre y trae las primeras cifras, también las decepcionantes.

Lo que publicamos cada trimestre

Lo que contamos. No probamos variantes de titulares y todavía no hay boletín. La analítica del sitio, autoalojada y sin cookies, cuenta las páginas vistas y unos pocos eventos anónimos: hasta dónde llega la gente en cada demo y si la termina, un clic en el enlace “Una cosa que puedes hacer ahora” de una demo, qué enlaces a otras organizaciones se siguen, cuando alguien presiona un botón de compartir y las visitas que trae un enlace compartido, y el “Sí” o el “No” bajo “¿Te sirvió esta página?”. La página de privacidad describe cada uno. Nada identifica a quien lee, y nada registra lo que alguien escribió. Si alguna vez usamos un titular pensado para provocar una reacción, lo decimos, y anotamos si creemos que estaba justificado o si cruzó un límite.

Lo que no hacemos. No usamos ganchos de indignación —titulares como “Esto está destruyendo a tus hijos” o “La impactante verdad sobre Facebook”— aunque sabemos, por la investigación documentada en este sitio, que funcionarían mejor. No compramos seguidores ni engagement. No usamos interfaces engañosas (dark patterns) para inflar las suscripciones al boletín.

Correcciones. Cada error de hecho que corregimos queda registrado en público: la afirmación original, la corrección, la fecha y el motivo. Consulta el registro de correcciones.

Cómo explicamos lo complicado

Este sitio documenta cómo funcionan las plataformas que optimizan la atención. Los mecanismos son reales, pero no son simples. Eso nos plantea un reto de diseño: ¿cómo explicar un sistema complejo a personas con conocimientos y tiempo muy distintos?

La investigación en psicología cognitiva muestra que presentarlo todo de una vez provoca sobrecarga cognitiva: los datos no se asimilan. Pero simplificar de más es igual de dañino: el andamiaje innecesario en realidad empeora la comprensión de quienes ya conocen el tema. Así que no hay un único nivel correcto de explicación. Depende de lo que ya sabe quien lee.

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Cognitive load (carga cognitiva)

La cantidad de información que la memoria de trabajo maneja a la vez. La memoria de trabajo es pequeña y se satura con facilidad; cuando una página le exige más de lo que puede retener, la comprensión se derrumba: los datos “no se asimilan”. La teoría de la carga cognitiva (Sweller) es la razón para mantener sobrio el texto principal y llevar el detalle a capas opcionales, de modo que quien lee decide cuándo gastar esa capacidad.

Fuentes

Lo resolvemos con tres capas:

Capa 1 — el texto principal. Cada página explica la idea central con lenguaje sencillo, frases cortas y palabras concretas. Puedes entender todo el argumento solo con el texto principal. Sin jerga, sin incisos entre paréntesis.

Capa 2 — las definiciones de términos. Cuando el texto principal usa una palabra sencilla para algo que tiene un significado técnico preciso, esa palabra aparece subrayada y se puede tocar. Tócala para ver el término académico, una definición rigurosa en una sola frase y, a veces, una referencia. La palabra sencilla se queda en el texto; la precisión está disponible sin saturar la página.

Capa 3 — la evidencia y la profundidad. Al final de cada sección, los recuadros “Más a fondo” contienen la explicación detallada, la investigación revisada por pares, los puntos en disputa y cómo sabemos lo que afirmamos. No necesitas abrirlos para entender el argumento. Pero si estás verificando datos o das clases, ahí están.

La ciencia detrás de esto. Este enfoque se basa en la teoría de la carga cognitiva (Sweller), en los organizadores previos (Ausubel) y en la investigación sobre el andamiaje (Bruner, Vygotsky). Cuando lees primero el texto principal, que es claro, construyes un esquema mental. Ese esquema te permite integrar los detalles sin sobrecargarte. A quien empieza, el texto principal le basta; la profundidad está ahí si la necesita. A quien conoce el tema, el texto principal se le lee rápido, y la profundidad es donde está el rigor. Ningún nivel único sirve para todo el mundo, pero esta estructura sirve a ambos.

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Advance organiser (organizador previo)

Un marco sencillo que se da antes del detalle, para que luego el detalle encaje en él: la idea de Ausubel de que un material complejo se aprende mejor cuando primero se tiene un “mapa” mental donde colgarlo. El texto principal en lenguaje sencillo (capa 1) es el organizador previo de todo este sitio: léelo primero y los bloques de profundidad tendrán dónde engancharse.

Fuentes

Más a fondo — la ciencia cognitiva, y por qué un solo nivel de lectura no sirve para todos

La razón para usar capas en lugar de elegir un solo nivel de lectura es un hallazgo concreto y bien replicado: el expertise-reversal effect. Kalyuga, Ayres, Chandler y Sweller (2003) mostraron que el apoyo didáctico que de verdad ayuda a quienes empiezan —explicaciones adicionales, ejemplos desarrollados paso a paso, andamiaje— se vuelve redundante y puede llegar a empeorar el desempeño de quienes ya dominan el material, porque procesar ese apoyo, ya innecesario, consume memoria de trabajo que de otro modo dedicarían a la tarea. Por eso “escribirlo de forma sencilla para todos” no es una opción segura por defecto: les cobra un costo a quienes saben, mientras que “escribirlo con rigor para todos” sobrecarga a quienes empiezan.

Las capas resuelven el dilema en vez de quedarse a medio camino. La capa 1, el texto principal, es el organizador previo (Ausubel) que permite a quien llega por primera vez construir un esquema; los términos de la capa 2 y la profundidad de la capa 3 están ahí para quien los quiere o los necesita, y no estorban a quien no. Es el programa más amplio de la teoría de la carga cognitiva (Sweller; Paas, Renkl & Sweller, 2003) aplicado a un sitio web público en lugar de a un salón de clases. También es la razón por la que evitamos la división obvia entre “versión sencilla” y “versión experta”: obliga a cada persona a clasificarse sola y, aun así, atiende mal a cada una en los extremos.

Fuentes

Cómo se hace este sitio

Este sitio se hace con la ayuda de herramientas de IA. Ayudan a encontrar y leer fuentes, a redactar y editar textos, a traducir páginas y a revisar el trabajo: un modelo de IA revisa lo que escribió otro, y unas comprobaciones automáticas comparan las cifras, los enlaces y las fuentes de cada traducción con el texto en inglés. La nota al pie de cada página lo dice.

Las herramientas de IA se equivocan, así que el sitio está hecho para detectar sus errores. Cada afirmación factual enlaza a su fuente, y las afirmaciones que incluyen una cifra, una fecha, un estudio con nombre o una cita quedan registradas, junto con la forma en que se verificó cada una, en el registro de afirmaciones (en inglés), que está publicado en este sitio para que quien lee pueda verificar la verificación. Esas comprobaciones de fuentes también se hicieron con herramientas de IA, y un segundo modelo las volvió a revisar; las páginas que ha leído una persona llevan la fecha en su pie. Una persona decide qué se publica y responde por ello. Una traducción se publica solo después de que una persona hablante nativa la haya revisado, con una excepción: una edición que se publica mientras las personas voluntarias que la revisan todavía la están leyendo, y que lo indica en cada página (cómo funciona (en inglés)).

Aun así, se cuelan errores. Cuando encontramos uno, o alguien nos avisa de uno, lo corregimos y lo registramos en la página de correcciones. Avísanos si ves alguno.

Cómo usar este sitio

Si tienes 5 minutos: lee el texto principal de una página. Te llevarás el argumento central.

Si tienes 15 minutos: lee el texto principal y toca los términos subrayados que te confundan. Las definiciones te los aclararán.

Si estás verificando datos: empieza por el bloque de Fuentes, al pie de la página. Cada afirmación factual enlaza a su fuente en su página —un estudio revisado por pares, una investigación oficial o un documento primario cuando lo hay; si no, periodismo reconocido, y toda estimación de la industria se señala como tal— y cada afirmación que incluye una cifra, una fecha, un estudio con nombre o una cita está registrada en el registro de afirmaciones (en inglés), que enumera cada afirmación verificada con su fuente, para que puedas comprobarla.

Nuestra política de interacción

Son bienvenidos: las correcciones de hechos (siempre, sin importar cómo lleguen), las preguntas genuinas y los desacuerdos de fondo, incluidos los de quienes investigan el tema y creen que nos equivocamos en algo.

Las objeciones que más escuchamos están reunidas y respondidas, en público, en la página Sí, pero….

No respondemos a: los ataques personales contra quienes llevan este sitio, el acoso coordinado, los mensajes que son falsos en los hechos y que se niegan a considerar la evidencia cuando se les presenta, ni el contenido que usa las técnicas de manipulación que este sitio documenta.

Comentarios y correspondencia. Este sitio no tiene sistema de comentarios. La correspondencia nos llega por correo electrónico, y la política anterior se aplica a ella. Esa política se publica de antemano y cualquiera puede revisarla, y eso es lo que la distingue de la moderación opaca, aplicada por algoritmos, que este sitio critica en las plataformas: si crees que la aplicamos mal, puedes decirlo escribiéndonos. Si algún día se abren los comentarios, regirán los mismos compromisos, y aquí se informará de lo que se retuvo, se eliminó o se corrigió.

Sobre usar las redes sociales para hablar de las redes sociales

Este sitio usa plataformas de redes sociales para compartir contenido sobre los daños de las redes sociales. Reconocemos la ironía. Lo hacemos porque ahí está la gente. Defender un uso selectivo e informado es más honesto que defender la abstinencia. Intentamos demostrarlo en la práctica: usar las plataformas, entender lo que están haciendo y ser transparentes sobre las decisiones que tomamos al usarlas.

Fuentes

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